viernes, 19 de junio de 2009

Mi pareja es un autista telefónico

 

confusion (1)

 

Cuando era pequeña recuerdo que veía a muchos hombres caminando por las calles con un pequeño aparatito en la oreja. Después me enteré que se trataba de las famosas radios Spikas. Con el tiempo la tecnología fue avanzando y a fines del ’79 apareció el primer Walkman. Ahora las personas, esta vez hombres y mujeres, ya podían caminar con las manos en los bolsillos porque venían con audífonos que les permitía escuchar mientras lo llevaban en el bolsillo, bueno… en un bolsillo grande, ya que su tamaño no era como los actuales dispositivos de esta clase.

Pasaron los años, la gente se puso más exigentes y los fabricantes comenzaron a meter música en todo tipo de aparatos. Hasta las empresas de servicio al cliente nos deleitan con una interminable “Para Elisa” mientras perdemos la paciencia rogando que alguien nos atienda. De esta manera se fue evolucionando hasta que a algún genio se le ocurrió meter música en… los teléfonos celulares!!!

Aprovecho para contarles que entre mis múltiples intolerancias está la de no soportar a la gente que va ensimismada por las calles con los audífonos y además cantando desafinados y entrecortadamente las partes de la canción que está escuchando, ya que nunca se la terminan de aprender completa. Si a esto le sumamos mi fobia a los teléfonos celulares tenemos como resultado una aversión terrible a los autistas músicotelefónicos.

Adónde voy con todo esto? Mi adorable Cardenal cambió hace poco su teléfono y entre las miles de funciones que tiene (menos la de preparar café) está la famosa musiquita y él mismo instala sus canciones desde la PC. Cada vez que sale de casa toma su teléfono, aprieta 25 teclas diferentes, guarda el teléfono en su bolsillo, se coloca los audífonos y sale con su mejor cara de felicidad. Ayer, después de estar encerrada casi una semana por mi estúpida gripe, decidí acompañarlo hasta el centro médico para hacer una consulta. Este fue, más o menos, el resultado:

-Por dónde pasa el colectivo?

-“..ven, vamos a caminar, ayúdame a decidir…” nota

Caminando? No, mejor tomemos ese micro que viene ahí…

-Donde nos tenemos que bajar?

-“… cuando cruces ese puente entre futuro y pasado…” nota

Ahora si estamos perdidos, si cruzamos el puente terminamos en Entre Ríos...

-A qué hora tenías turno?

-“…No olvidamos nunca al tiempo, la sombra en nuestros cuerpos…” nota

Entonces acordate de la hora de la cita...

-Cielo, me dice la secretaria que la doctora hoy no viene, que hacemos?

-“…Ya me encuentro en el momento de partir…” nota

-Tomamos el micro o volvemos caminando?

-“…hoy solo quiero soñar. hablar aquí con vos...” nota

Vamos y soñá en casa que hace frío…

-"...preferís un mate o simplemente café?..." nota

Volvimos a casa, hice café y me quedé cantando… sin audífonos!!

“…Sin promesas ni te juro
simplemente un te quiero
cambiaremos el oscuro
por el claro azul del cielo,
y estaremos mas seguros
de que es amor sincero
mientras estaremos juntos
disfrutando cada beso…”

 

musica-online

lunes, 15 de junio de 2009

Y te irás…

tristeza

Sé que te irás mañana
porque ese es tu destino…

Llegaste aquel día sin aviso,
irrumpiste con descaro en mi vida
trastornando las horas te instalaste
y estas aquí, aunque yo me resista.

Sé que te irás mañana
buscando otros caminos.

Me confundes, me mareas
sin piedad absorbes mi energía,
no me atrae ni el aroma de la rosa
que asoma entre las ramas florecida.

Sé que te irás mañana
como si no hubieras venido.

Solo seré una más en tu camino
que olvidarás al doblar la esquina,
no quedará una huella en ti,
mas yo recordaré tu malicia.

Sé que te irás mañana
y me echarás al olvido.

Pienso que no habrá un final
que nunca veré tu partida,
pero eso no será verdad
no podemos compartir la vida.

Sé que te irás mañana
y agitaré mi pañuelo…

y podré gritar bien fuerte
“¡Gripe, ya no te quiero!”

Rresfrio

sábado, 13 de junio de 2009

Sábado, pañuelo en mano

gripe[1]

Sábado, 12.10 del mediodía. Algo me molesta en el flanco izquierdo. Escucho gritos, no sé si girar o no mi cabeza. A mi espalda, el Carde descansa plácidamente, consecuencia de haberse acostado a las 4 y levantado a las 7. A su lado Felipe duerme panza arriba al calor de la estufa que gira sin cesar con su luz insoportable.

Los gritos a mi izquierda siguen, levanto la vista del teclado y me atrevo a mirar. Una señora vestida de blanco y abrazada a un árbol grita: “El alba se acerca y aún el sueño no viene a mi”. Yo he tenido insomnio muchas veces y si hubiera corrido hasta el árbol que está en la vereda para abrazarlo y gritar mis quejas a los cuatro vientos, hoy no estaría acá escribiendo. Estaría con chaleco de fuerza y amordazada.

La mujer sigue gritando, pero ahora si se justifica, alguien le hablaba en sueños: “En el reino de los espectros hoy te esperaré, eres mi novia…”. Al fin se había dormido y tuvo que tener una pesadilla?

Tenemos 99 canales con la más variada programación, tenía que dormirse justo cuando pasaba por Film&arts a la hora de las óperas? Debería levantarme, buscar el control y cambiarlo, pero me duele todo y no tengo ganas de moverme.

Sábado, 12.22 del mediodía. Oigo una voz a mi espalda que dice “Estas viendo tele amor?” “No cielo, vos estás viendo”. Zás! Me apagó el tele!! Y ahora como me entero si se murió o no? Habrá cumplido su deseo de llevársela el que la esperaba en el mundo de los espectros? Eso es lo bueno de no manejar el control remoto, una puede dejar volar su mente e imaginarse los finales de programas interrumpidos abruptamente.

Con un poco de suerte y viento a favor el susodicho se la llevó y ya no la veré gritando en mi televisor abrazada a un duraznero en flor. O tal vez se casó con ese señor que intentaba consolarla y tuvo unos cuantos hijos, así que estará ocupada atendiendo su casa y llegará a la noche tan cansada que no volverá a tener insomnio por muchos años.

Felipe cambió de posición y está hecho un bollito frente a la estufa. Al Carde solo se le ve la punta de la nariz bajo las frazadas. Mis fosas nasales siguen tan congestionadas como esta mañana. El departamento está en silencio y por la ventana solo se escucha el viento tocando una melodía con las hojas del árbol. El Firefox dice que afuera hace 14 grados, el termómetro que tengo en la heladera está clavado en 19. Mi cabeza está fría. Mi estómago reclama comida. Voy a preparar unos fideos con atún.

Que abuddido es despedtadse un sábado con gdipe.

 

CAS248~1