“Y?” Me preguntarán algunos “Cuál es la diferencia?” “Mi vida sigue exactamente igual, con el mismo trabajo, la misma rutina, los mismos problemas y bla, bla, bla…”
Cuál es la diferencia? La diferencia la hacen ustedes, no el cambio de almanaque. Sócrates decía que para cambiar el mundo había que empezar por cambiarse a uno mismo. Y por qué no?
Alguna vez experimentaron la diferencia enorme que hay al enfrentar la vida y los problemas con una sonrisa? Alguna vez vieron la transformación de una persona que nos habla con malos modos al responderle amablemente? La vieja Ley del Talión “ojo por ojo, diente por diente” siempre estuvo de moda pero… que ganamos con eso? Nos hablan mal, contestamos mal. Pasan sin saludarnos, les retiramos el saludo. Nos insultan, insultamos el doble… en cambio la amabilidad, tan escasa hoy en día, sorprende y desarma a los desprevenidos que nos enfrentan intentando contagiarnos la mala onda. Inténtelo, respondan con amabilidad y una sonrisa sincera cuando alguien les habla mal, después me cuentan el resultado.
Tu vida sigue exactamente igual? A ver, que tiene de malo tu vida. Tu trabajo no te gusta? Y por qué no lo dejás? Porque no podes vivir sin ese sueldo. Entonces… no deberías agradecer que ese trabajo odiado es el que te ayuda a vivir? Ya sé, me dirás que es imposible, que el jefe te trata mal, que tus compañeros de trabajo son odiosos y tu sueldo es malísimo. Viste la película “La vida es bella”? Creo que es el mejor ejemplo de cómo una situación límite puede transformarse en una aventura llena de esperanza confiando en que todo puede mejorar. Si no mejora, bueno, mala suerte, al menos lo hemos intentado, y nos divertimos en el intento.
Tenés una enfermedad? Ok, te entiendo, pero…podes sentarte frente a una PC, podes leerme, podes escribir, podes estar conectado a tus amigos y recibir el cariño que intentan transmitirte, tenés vida y podes moverte… y escribís cosas maravillosas si te lo proponés.
Sé que la queja es una manera de descargar tensiones, pero… por qué no descargarlas de manera más productiva?
Te peleaste con tu hijo? Con tu pareja? Con el vecino? Con el verdulero? Y si en vez de perder el tiempo en lamentarte buscas la forma de revertir esa situación? No ves una solución? Entonces dale tiempo al tiempo, mientras tanto no te amargues pensando siempre lo peor.
La vida es demasiado corta, no la desperdiciemos. Propongámonos este año regalar más sonrisas que el año anterior. Pongamos una pizca de humor en nuestra vida diaria siempre que podamos. Cuando tengamos una pena nos daremos permiso para llorar, pero una vez hecha la descarga, por favor, no olvidemos la sonrisa. Miremos al cielo, miremos a nuestro alrededor y rescatemos las cosas buenas que nos rodean que, a pesar de todo, son muchísimas. Como decía Facundo Cabral “El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba, hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida”. (Cuando tengan tiempo lean el texto completo “No estás deprimido, estás distraído”)
“Sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,
conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Sé cauto, ¡esfuérzate por ser feliz!”
Desiderata - Max Ehrmann